5 razones para apostar por un toldo en terrazas y ventanas

Durante muchos años era habitual echar un vistazo a las fachadas de los edificios y verlos plagados de toldos de distintas tonalidades. De hecho, era muy típico de zonas de veraneo porque en realidad era cuando más se utilizaban.

Sin embargo, con el paso de los años, hubo un momento que dejaron de verse instalados por el tipo de construcción y de estética que se empezó a llevar, dejando mucho más sobrio y minimalista todo lo que tenía que ver con la arquitectura.

Pero, como todo lo que de verdad demuestra su utilidad, el toldo ha vuelto con más fuerza que nunca.

Para quienes necesiten razones de peso para apostar por su instalación, bastan cinco para convencerles.

  1. Los toldos son telas que, gracias a su material, son capaces de aislar térmicamente cualquier ventana, rebajando hasta en cuatro o cinco grados la temperatura de una estancia tan solo con su escudo. Las telas más habituales son las fibras acrílicas que sí que sirven como aislante, aunque su impermeabilidad no es la mejor, ya que para ello están las lonas de pvc. La última tendencia pasa por las microperforadas ya que ellas permiten que, aunque estén recogidos con humedad, la tela no pierda calidad.
  2. Estéticamente, una terraza con toldo es mucho más acogedora y ofrece una intimidad que permite sentirse mucho más aislado del mundo y alejado de los rayos UV.
  3. Con la llegada del toldo cofre manual, ya no hay que preocuparse del mantenimiento de las lonas. Se recoge dentro de un cofre de aluminio que cierra de forma hermética y permite mantener durante muchos más años la tela perfecta.
  4. Actualmente la gama de colores y estampados dista mucho de ese relleno interior de flores de hace décadas que nada pega en el concepto de estética actual. Todo tipo de tono está en catálogo.
  5. Es una solución sostenible. Ni emite Co2 ni supone un gasto energético en una época en la que la luz es casi un bien de lujo. Gracias a este tipo de solución, que se amortiza tan solo en el primer año, se evita degradar el aluminio de ventanas, las tarimas con la entrada del sol y mejora la temperatura.

Por si hiciera falta una razón extra, gracias a las nuevas tecnologías y materiales, ya es posible ponerlos en pérgolas y demás estructuras en prácticamente cualquier rincón inimaginable.

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