Cultivo de arándanos: cosecha abundante en lugares soleados

Por Melanie Öhlenbach (dpa) – El verano es tiempo de arándanos. Dependiendo de la variedad y de la región, los primeros frutos de color azul-púrpura maduran a partir de inicios de la estación estival.

“Los arándanos no solo tienen un sabor delicioso y son saludables. La planta en sí también es muy bonita”, afirma Heinrich Beltz, de la Academia de Jardinería de Baja Sajonia, en Alemania.

Durante la primavera, dan flores blancas en forma acampanada que atraen a las abejas. Y durante el otoño, las hojas adoptan una coloración entre naranja y rojo amarronado. Por lo tanto, bien vale la pena tener los arbustos enanos en el jardín, en el balcón o en la terraza durante todo el año.

NOMBRES DIFERENTES Y DISTINTAS VARIEDADES

Dependiendo de la región, la planta del mirtilo (Vaccinium myrtillus), de la familia de las ericáceas, también se conoce como arándano, ráspano o raspanera.

Originalmente, el nombre alemán se refería a los arbustos de arándanos silvestres de los bosques bajos. Hoy en día también incluye los arbustos de arándano o mora azul (Vaccinium corymbosum) originarios de Norteamérica, explica Hubert Siegler, de la también germana Academia de Jardinería de Baviera.

Estos arándanos de cultivo crecen mucho más en lugares favorables, alcanzando una altura de 1,20 a 1,80 metros. Sus frutos también son significativamente más grandes. “A diferencia de los arándanos silvestres, no tienen la pulpa de color negro azulado”, dice Siegler.

Para los que deseen obtener prontamente el dulce resultado, Siegler les recomienda variantes como “Duke” y “Reka”. “Ambas maduran ya -dependiendo de la región y de la temporada- a partir de mediados de junio (en Europa)”, detalla.

La temporada principal comienza en julio, por ejemplo con la variante “Bluecrop”. La temporada termina en agosto y septiembre (finales del verano europeo) con variedades más tardías, como “Elizabeth” y “Darrow”.

Una variante particular es la “Hortblue Petite”: da frutos dos veces, una a partir de finales de junio y nuevamente a partir de septiembre. Con su crecimiento compacto y su hasta metro de altura, también es adecuada como seto.

LUGAR SOLEADO PARA UNA COSECHA ABUNDANTE

Los arándanos son considerados como fáciles de cuidar. Sin embargo, solo se llegará a una cosecha abundante si se los ubica en el lugar adecuado. “No soportan bien la sombra”, advierte Beltz. También es importante que dispongan de suficiente humedad ambiental y un suelo rico en humus, húmedo y muy ácido.

Los arándanos además tienen sus preferencias a la hora de regar y abonar. “Lo mejor es regarlos con agua de lluvia. Los arándanos empiezan a debilitarse con el agua calcárea del grifo”, asevera Beltz. Y: “El abono con fertilizante para arándanos o rododendros tiene un efecto favorable”.

Esta planta leñosa asimismo resulta fácil de podar, lo que recién debe hacerse a partir del quinto año. Siegler aconseja cortar cada año, después de la cosecha, dos brotes más viejos directamente por encima del suelo para adelgazar el arbusto. Beltz, en tanto, recomienda una poda en marzo o a finales del invierno: sin follaje se puede ver mejor la estructura y sus ramificaciones.

PROTEJA LA COSECHA DE LOS ANIMALES

Los arándanos son autopolinizadores, o sea que no necesitan una contraparte para la polinización. No obstante, Siegler recomienda plantar varias variedades para prolongar el periodo de cosecha. Y agrega: “Al mismo tiempo, esto tiene la ventaja de mejorar la fertilización y, por lo tanto, el rendimiento”.

En cuanto las primeras bayas se tiñen completamente de azul, comienza la cosecha. Los frutos dulces atraen rápidamente a los pájaros y a los insectos. Beltz aconseja cubrir la planta, en cuanto empiece a madurar, con una red de protección contra las aves. Su consejo: extender la red sobre un armazón pequeño, para que las ramas portantes no se tuerzan.

Una red de protección contra insectos de malla fina también puede proteger contra la mosca del vinagre de cereza (Drosophila suzukii), según Siegler, una nueva plaga que ataca principalmente a las variedades medias y tardías. La red debería tener un tamaño de malla de 0,8 milímetros y cubrir completamente los arbustos.

Quien no disponga de un jardín o de un suelo adecuado, puede plantar los arándanos en cubetas. No se requiere de variedades especiales para ello.

En el caso de contar con poco lugar, la experta y autora Elisabeth Mecklenburg recomienda la variedad “Brazelberry”. Esta, señala, con una altura de 60 centímetros, permanece compacta. Y los árandanos silvestres “Sylvana” y “Sinikka”, con una altura de entre 20 y 40 centímetros, incluso caben en el balcón.

Los arándanos pueden ser plantados en cualquier momento, incluso cuando estén floreciendo o sacando frutos. Mecklenburg recomienda: “La maceta debe ser el doble de grande que el recipiente en el que se compra la planta”.

Fuente: dpa

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