¿Por qué todo el mundo habla de Bitcoin y las criptomonedas?

Los activos financieros digitales van en aumento desde hace ya varios años pero han tenido un fuerte impulso en el contexto de pandemia: su practicidad y seguridad los colocaron por encima de otras alternativas más tradicionales. En ese sentido, los más jóvenes son quienes más disfrutan de sus beneficios, abriendo la puerta a una nueva manera de pensar al mercado y a las finanzas en la actualidad. En el siguiente artículo repasaremos el porqué de este furor que se experimenta en todas partes del planeta.

De seguro ya te ha ocurrido: empiezas una conversación y lentamente el tema de la charla vira hacia las criptomonedas. Ciertamente nos encontramos frente a lo que es el tema del momento en el sector financiero, político y económico tanto en América Latina como en el resto del planeta. Después de todo, el Bitcoin precio puede mover la brújula de diversos mercados y empresas en un abrir y cerrar de ojos. Hay que aceptar, al final de cuentas, que si el sector financiero siempre se caracterizó por ser vertiginoso, las nuevas tecnologías no han hecho más que potenciar mucho más esa capacidad, llevando a un ritmo frenético.

En esa dirección, las criptomonedas surgieron en el año 2009 como el primer instrumento financiero nacido 100% online y cuya presencia tanto en los mercados como en los medios de comunicación fue creciendo de forma exponencial a lo largo de estos doce años. En primer lugar, tanto Bitcoin como otras monedas digitales de menor tamaño ocupaban un lugar de rareza y excentricidad, siendo un tema al que no se le prestaba demasiada atención. Incluso muchos peces gordos del mundo económico internacional llegaron a calificar a este fenómeno como una burbuja financiera o una fiebre que iba a ser pasajera.

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Sin embargo, con el correr del tiempo, las criptomonedas siguieron afianzando su presencia, sostenidas principalmente por un nivel de rendimientos mucho mayor al de otras alternativas tradicionales, como pueden ser la compra y venta de acciones en las principales bolsas de valores, el mercado cambiario internacional o la transacción de commodities como pueden ser las materias primas, el petróleo y el oro. Eso se ha potenciado aún más en este último año y medio, en el que el mundo ha vivido el fenómeno excepcional de la pandemia de Coronavirus: la practicidad y seguridad extrema de las criptomonedas las volvieron un elemento muy codiciado.

Después de todo, cabe destacar que al tratarse de un activo 100% digital, resulta más que conveniente para realizar pagos o recibir giros del exterior, más aún en tiempos de restricciones a la circulación de personas y bienes como fue el 2020 principalmente. Además, su autonomía ante cualquier gobierno nacional, regional o institución le da un margen de acción mucho mayor, lo cual explica en parte el porqué de su suceso en plena crisis económica global. Los mismos peces gordos que antes las criticaban, hoy se encuentran invirtiendo en ellas: señal de que en el futuro cercano las criptomonedas continuarán su auge.