El Ártico registra el séptimo año más cálido desde 1900

La temperatura media del aire en la superficie del Ártico entre octubre de 2020 y septiembre de 2021 fue la séptima más cálida desde que comenzara la serie histórica en 1990.

Así se recoge en la 16ª edición del ‘Arctic Report Card’, un informe anual liderado por la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica) que se ha convertido en una herramienta de referencia para analizar los cambios en esa zona del planeta y sus efectos en comunidades, empresas y personas.

El informe de este año, difundido este martes, es una recopilación de observaciones y análisis ambientales originales revisados por pares de una región que está experimentando alteraciones rápidas y dramáticas en sus condiciones meteorológicas, climáticas, oceánicas y terrestres. Compilado por 111 científicos de 12 países, el boletín rastrea los principales indicadores ambientales del Ártico.

El administrador de la NOAA, Rick Spinrad, apuntó que el documento señala que “los impactos del cambio climático causado por el hombre están impulsando a la región ártica a un estado dramáticamente diferente al que tenía hace unas décadas”. “Las tendencias son alarmantes e innegables. Estamos ante un momento decisivo. Debemos tomar medidas para afrontar la crisis climática”, añadió.

El documento indica que la temperatura promedio anual del aire en la superficie terrestre del Ártico entre octubre de 2020 y septiembre de 2021 fue la séptima más cálida desde que comenzaron los registros en 1900, y que el Ártico continúa calentándose más del doble de rápido que el resto del mundo.

Además, el otoño ártico de octubre a diciembre de 2020 fue el más cálido nunca registrado desde 1900. Y el periodo sin nieve en el Ártico euroasiático en el verano de 2020 fue el más largo desde al menos 1990.

La capa de nieve del pasado mes de junio en el Ártico de América del Norte estuvo por debajo del promedio a largo plazo por 15º año consecutivo. La capa de nieve de junio en la Europa ártica fue inferior a la media en 14 de los últimos 15 años.

“HISTORIA HUMANA”

Tras décadas de relativa estabilidad, la capa de hielo de Groenlandia ha perdido masa casi todos los años desde 1998, con una pérdida récord de hielo en 2012 y 2019. El pasado agosto se observaron precipitaciones a unos 3.200 metros de altitud de la capa de hielo de esa isla por primera vez en la historia.

El volumen de hielo marino posterior al invierno en el Ártico, en abril de 2021, fue el más bajo desde que comenzaron los registros en 2010. La cantidad de hielo marino antiguo a finales de este verano resultó ser la segunda más baja desde que se iniciara la serie histórica en 1985.

La extensión total de hielo marino el pasado septiembre fue la duodécima más baja registrada. Las 15 extensiones mínimas más bajas se han producido en los últimos 15 años. La disminución sustancial de la extensión del hielo del Ártico desde 1979 es uno de los indicadores más emblemáticos del cambio climático.

Esa pérdida de hielo marino ha permitido que el transporte marítimo y otras actividades comerciales e industriales se adentren más en el Ártico y en todas las estaciones, lo que ha provocado que se acumulen más basura y escombros a lo largo de la costa y más ruido en el océano, con sus consiguientes efectos en la capacidad de mamíferos marinos para comunicarse.

«La historia del Ártico es una historia humana», indicó Twila Moon, científica del Ártico del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés), y coeditora del ‘Arctic Report Card’ de 2021, antes de concluir: «Todos tenemos un papel que desempeñar en la creación de los mejores resultados posibles para la región, sus residentes y todos los ciudadanos del mundo que dependen del Ártico como un componente fundamental de nuestro sistema terrestre».

Servimedia

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