Fedea avisa de que la actualización de las pensiones con el IPC puede elevar al 1,2% el déficit de la Seguridad Social

MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) destacó este viernes que el incremento de las pensiones con el Índice de Precios al Consumo (IPC) previsto en la última reforma de pensiones puede elevar el déficit de la Seguridad Social en 2023 hasta el 1,2% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 0,93% en el que cerró 2021, a consecuencia de la elevada inflación que se está produciendo en 2022.

Así lo recoge un artículo publicado por Fedea firmado por el profesor de Economía Aplicada Miguel Ángel García Díaz, quien señala que sus previsiones son «prudentes» y se realizan partiendo de un escenario optimista, ya que cuenta con que la inflación media con la que se calcule la revalorización de las pensiones en noviembre sea del 6%, pese a que en marzo se situó en el 9,8%.

Este experto prevé una «desequilibrada evolución en la que el gasto en pensiones se incrementa más que los ingresos por cuotas (8,4% y 5%, respectivamente). Ello aumentaría el déficit del componente contributivo de la Seguridad Social al 1,2% del PIB en 2023 (-15.200 millones de euros).

«El saldo negativo se incrementaría aún más, hasta el 2,6% del PIB (-33.600 millones de euros), si se excluyen los que, sin demasiada justificación, se suelen denominar gastos impropios», ahonda el profesor.

En este contexto, advierte de que «el sistema de pensiones de la Seguridad Social se enfrentaría a un muy importante déficit antes de afrontar el ambicioso reto de incorporar a la jubilación la generación del ‘baby boom’, que precisamente inicia su llegada al sistema en 2023».

En cuanto al gasto público total en pensiones, cree que sería «todavía más comprometida», al superar los 188.500 millones de euros en 2023 (14 % del PIB), es decir, habría aumentado en 1,7 puntos sobre el nivel existente en 2019, momento en el cual estaba situado en la media de los países de la zona euro.

Asimismo,, precisa que este escenario es con un 6% de inflación. De ser más elevada, el gasto se dispararía más, ya que cada punto adicional de IPC aumenta el gasto en 1.700 millones de euros en pensiones.

En cuanto al año 2022, cuando las pensiones ya se han revalorizado con la inflación media anual calculada en 2021, el saldo del componente contributivo de la Seguridad en 2022 sería negativo, situándose en torno a 0,8 puntos del PIB (-10.500 millones de euros), aumentando hasta 2,3 puntos del PIB (28.800 millones de euros) si se deduce la transferencia adicional realizada por el Estado para cubrir los denominados gastos impropios. El experto señala, además, que esta previsión está realizada con una estimación de ingresos optimista.

El profesor alerta del alto déficit del Estado español y reconoce la «incertidumbre» introducida en la evolución de la economía a consecuencia de las crisis económicas derivadas de la pandemia y de la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

«La llegada de dos crisis de forma imprevista ha podido servir para mostrar la inconsistencia de la decisión adoptada en la última reforma de aislar a la población pensionista de la evolución de la economía, al generar, si no está acompañada de medidas adicionales, importantes repercusiones negativas en la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones y un deterioro de la equidad entre generaciones», defiende Miguel Ángel García.

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